Jimena Ledgard es una periodista independiente y comunicadora, basada en Lima, Perú. Investiga y escribe sobre urbanismo, espacio público, cultura y política. Tiene artículos en diversos medios de comunicación, en temas relacionados con el género, la cultura, la sociedad y derechos humanos.
Dió la charla "Romper el silencio sobre la violencia sexual" en la sesión 2016 de TEDxTukuy.
"La única forma de cambiar la estructura que permite que suceda mucha de esta violencia a la mujer, es rompiendo el silencio, escuchando y normalizando este tipo de difíciles conversaciones" - Jimena Ledgard
Ángeles tenía 16 años, cursaba cuarto año de la secundaria, se levantó un lunes a la mañana, habló por teléfono con su mamá y fue a su clase de educación física. Apareció muerta en una planta de tratamiento de residuos al día siguiente.
La historia de Ángeles la cuenta su mamá Jimena, que no solo sobrevivió a perder a su hija, también sobrevivió el calbario de la prensa, de que su marido fuera sospechoso, de uno de los juicios por femicidio más mediáticos de la historia. La mamá de "Mumi", como la llamaban sus familiares más cercanos, tuvo que aprender de procesos judiciales y de pericias, explica que es una "exhumación" y los detalles técnicos de una autopcia. Lo explica porque viene explicando todo hace casi 10 años, lo explica porque lo tuvo que aprender a la fuerza. Pero lo que "vale la pena" de escuchar su relato va más allá de los detalles morbo de un caso que salió por todos lados. La experiecia tan dura de tener que escuchar un relato tan crudo, lo vale porque Jimena deja una impronta de esperanza contando su historia, el legado de su hija, la lucha contra la violencia hacia las mujeres, el respeto hacia las otras familias que vivieron situaciones similares, el querer ayudar a otras víctimas desde antes que nazca el movimiento #NiUnaMenos.
Cuando le preguntan a Jimena si quisiera que el femicida de su hija muera, ella contesta con un rotundo NO; que su lucha es que no haya otra Ángeles, que la muerte de su hija no haya sido en vano.
Una historia real, que sucedió hace poco. Una historia de mujeres que se sometieron a tratamientos de fertilidad persiguiendo su sueño de ser madres, que fueron extremadamente dolorosos, porque una enfermera estaba cambiándoles el anestésico por solución salina, para consumirlos ella misma, víctima de problemas de adicción.
El pódcast está dividido en 5 partes: las pacientes, la enfermera, la sentencia, la clínica y las consecuencias de este hecho. En el primero se narran las historias de algunas de las víctimas del crimen, se cuenta como soportaron el dolor porque pensaban que el procedimiento era así de doloroso, porque no se sintieron escuchadas por sus médicos y enfermeros, porque harían lo que fuera por poder quedar embarazadas y ya habían sometido sus cuerpos a muchos otros procedimientos para lograrlos. Racionalizaron su dolor, le inventaron una explicación a lo que había pasado en la que siempre las culpables eran ellas: soy muy débil, no me hace efecto la droga, tengo que soportar esto para ser madre...
Esas mujeres toleraron la extracción de óvulos sin ningún tipo de anestesia, les dijeron que aguanten, que ya les habían dado el máximo de droga posible, las ignoraron cuando gritaron de dolor y decían que "podían sentirlo todo"... les preguntaron "seguimos o no?", como si les estuvieran dando la opción, como si fueran ellas las que decidían en un sistema que te cataloga de "fallada" si no podés tener hijos, que provee tratamientos largos dolorosos y muy costosos, en una etapa en particular en la que todas las pacientes saben que hay una ventana de solo unas horas para extraer los óvulos, y que es importante extraer la mayor cantidad posible para aumentar las posibilidades de un futuro embrión viable.
"¿Por qué no nos tomamos el dolor de las mujeres más seriamente?" - Susan Burton.
"Call Her Daddy", el podcast más escuchado conducido por una mujer, y el segundo más exitoso del mundo. Alex Cooper, es una comunicadora estadounidense, que empezó su podcast hablando con mujeres sobre sexo. Pero fue por más, y ahora tiene poderosas, honestas y movilizantes conversaciones con mujeres. No hay filtros, se preguntan desde la sororidad y la empatía todas las preguntas incómodas, que se responden desde la honestidad, desde la subjetividad de cada une, sin dar cátedra, sin buscar soluciones. Conversaciones difíciles pero necesarias entre mujeres. De esas que necesitamos cada vez más.
Recomiendo algunos episodios particulares que me gustaron mucho: